31 de diciembre de 2011

Piedra.

Tetitla 30-12-2011

Seré una piedra
Delicada y dura
Discreta
Un tezontle
Poroso en tu boca húmeda
Un pedazo de carbón
Dispuesto a arder.

Tu frente contra mi frente
Un intento por acercar nuestros pensamientos
Sentiré que eres el aire, que eres el viento alrededor de mí
Y dejaré que me lleves.

Te voy a revolver con cocoa y olores tintos
Te diré la verdad:
No encuentro sentido a los días sino estás
Mi pedazo de carbón
Mi tezontle
Delicada y dura.

31 de octubre de 2011

De Agua y Sed


De agua y sed
Construímos los días
Levantamos una ciudad
con astillas.

De agua y sed
La tierna infancia del desierto
Incendiamos una ciudad
Con carbón.

De agua y sed
Las horas consumidas
Sumergidos, entre piedras
La rabia negra.

Tu disfraz de agua
Mi disfraz de sed
Que el desierto nos junte.

28 de octubre de 2011

Donde los Pájaros Canten por Siempre

El mundo no es ni justo ni injusto
Esa idea es tan sólo algo que creamos para entenderlo
Pero el mundo ni es justo, ni es injusto
Así, unos sobreviven
Otros mueren
Y tú siempre estás buscando la razón, el por qué.

Pero el mundo no es justo ni injusto
Sólo se trata de nosotros intentando creer que existe algún sentido con ello
No, el mundo no es ni justo, ni injusto
Y partir joven
Con tanto aún sin hacer
Es una tragedia para cualquiera.

No escucharás hablar de un plan o alguna trama secreta
Ninguna señal no vista, mucho menos una verdad no dicha
Pero vivirlo con otros, entre recuerdos y sueños
No es suficiente
Tú lo quieres todo
Otro mundo donde el sol siempre brille
Y los pájaros siempre canten.

El mundo no es ni justo ni injusto
Esa visión es tan sólo un intento de entenderlo
Pero el mundo ni es justo, ni es injusto
Así unos sobreviven
Otros mueren
Y tú siempre estás buscando la razón, el por qué.

Pero el mundo no es justo ni injusto
Sólo se trata de nosotros intentando creer que existe algún sentido en ello
No, el mundo no es ni justo, ni injusto
Y partir joven
Con tanto aún sin hacer
Es una tragedia para cualquiera.

Ello no significa que las cosas deban ocurrir de cierta manera
Que manos ocultas estén tirando de las cuerdas
Pero vivirlo con otros, cargado de recuerdos y sueños
No es suficiente
Nunca lo será
Tú siempre quieres mucho más que esto.

Una infinita sensación en el alma, la eternidad del amor
Una dulce Madre en la tierra, un Padre justo en el cielo
Estar viviendo con los otros, ataviado de recuerdos, de sueños
No es suficiente
Tú lo quieres todo
Otro mundo
Donde los pájaros canten por siempre
Otro mundo
Donde el sol brille por siempre
Otro mundo
Donde nadie tuviera nunca que morir.


Robert Smith.

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Un año. Sí, un año de que estás en paz.

24 de octubre de 2011

Una Tarde en la Vida

Una Tarde en la Vida
Tarde que se fue entre regalos celestes, la luz y sus matices. Por unos segundos el cielo sangró sobre la ciudad, y te sentí tan conmigo.

Yo también te extraño.

23 de octubre de 2011

El Lago

El LagoLa ola me encerró apartándome del mundo, de los pájaros del cielo, los niños en la arena, mi madre en la playa. Hubo un momento de silencio verde. Poco después la ola me devolvió al cielo, a la arena, a los niños que gritaban. Salí del lago y el mundo me esperaba aún, y apenas se había movido entretanto.
      Corrí playa arriba.
      Mamá me frotó con un toallón.
      -Quédate ahí hasta que te seques -dijo.
      Me quedé allí, aguardando a que el sol me quitara los abalorios de agua de los brazos. Los reemplacé con carne de gallina.
      -Caramba, sopla el viento -dijo mamá. Ponte el jersey.
      -Espera, que me estoy mirando la carne de gallina -dije.
      -Harold –dijo mamá.
      Me puse el jersey y observé las olas que subían y caían en la playa. Pero no torpemente. Muy a propósito, con una especie de verde elegancia. Ni siquiera un borracho se hubiese derrumbado con la elegancia de esas olas.
      Era septiembre. Los últimos días, cuando todo empieza a ponerse triste, sin ninguna razón. Sólo había seis personas en la playa, que parecía tan larga y desierta. Los niños dejaron de jugar a la pelota, pues el viento, por algún motivo, los entristecía también, silbando de ese modo, y los niños se sentaron y sintieron que el otoño venía por la costa interminable.
      Los kioscos de salchichas habían sido tapados con tablas doradas, guardando así los olores de mostaza, cebolla y carne del prolongado y alegre verano. Era como haber encerrado el verano en una serie de ataúdes. Una a una se golpearon ruidosamente las puertas, y el viento vino y tocó la arena llevándose el millón de huellas de pisadas de julio y agosto. De este modo, ahora, en septiembre, sólo quedaban las marcas de mis zapatillas de tenis, y los pies de Donald y Delaus Arnold, allá, junto al agua.
      La arena volaba en cortinas sobre los senderos de piedra, y una lona ocultaba el tiovivo, y todos los caballos se habían quedado saltando en el aire, sostenidos por las barras de bronce, mostrando los dientes, galopando. No había ahora otra música que el viento, escurriéndose entre las lonas.
      Yo estaba allí. Todos los otros estaban en la escuela. Yo no. Mañana yo estaría en camino hacia el Oeste, cruzando en tren los Estados Unidos. Mamá y yo habíamos venido a la playa a pasar un último y breve momento.
      Había algo raro en aquella soledad y tuve ganas de alejarme, solo.
      -Mamá, quiero correr un poco por la playa -dije.
      -Muy bien, pero no te entretengas, y no te acerques al agua.

Corrí. La arena giró a mis pies, y el viento me alzó. Ustedes saben cómo es correr con los brazos extendidos de modo que uno siente los dedos como velas al viento, como alas.
      Mamá, sentada, se empequeñecía a lo lejos. Pronto fue sólo una mota parda, y yo estuve solo.
      Un niño de doce no está solo a menudo. Tiene casi siempre gente al lado. No se siente solo dentro de sí mismo. Hay tanta gente alrededor, aconsejando, explicando, y un niño tiene que correr por una playa, aunque sea una playa imaginaria, para sentirse en su mundo propio.
      De modo que ahora yo estaba realmente solo.
      Me acerqué al agua y dejé que me enfriara el vientre. Antes, siempre había una multitud en la playa, yo no me había atrevido a mirar, a venir aquí y buscar en el agua y decir cierto nombre. Pero ahora…
      El agua era como un mago. Lo aserraba a uno en dos. Parecía que uno estuviera cortado en dos partes, y la parte de abajo, azúcar, se fundiera, se disolviera. El agua fresca, y de cuando en cuando una ola que cae elegantemente, con un floreo de encaje.
      Dije el nombre. Llamé doce veces.
      -¡Tally! ¡Tally! ¡Oh, Tally!
      Cuando uno es joven y llama así, uno espera realmente una respuesta. Uno piensa cualquier cosa y siente entonces que puede ser real. Y a veces, quizá, uno se equivoca.
Pensé en Tally, que nadaba alejándose en el agua, en el último mes de mayo, las trenzas como estelas, rubias. Se iba riendo, y el sol le iluminaba los hombros menudos de doce años. Pensé en el agua que se aquietó de pronto, en el bañero que se zambullía, en el grito de la madre de Tally, y en Tally que nunca salió…
      El bañero trató de sacarla, de convencerla, pero Tally no vino. El bañero regresó con unos trozos de algas en los dedos de nudillos gruesos, y nada más. Tally se había ido y ya no se sentaría cerca de mí en la escuela, nunca más, ni correría detrás de la pelota en las calles de ladrillos, las noches de verano. Se había ido demasiado lejos, y el lago no permitiría que volviese.
      Y ahora en el otoño solitario, cuando el cielo era inmenso y el agua era inmensa y la playa tan larga, yo habla ido allí por última vez, solo.
      La llamé otra vez y otra vez. ¡Tally, oh, Tally!
      El viento me sopló dulcemente en las orejas, como sopla el viento en las bocas de los caracoles, que murmuran. El agua se alzó, me abrazó el pecho, luego las rodillas, subiendo y bajando, así y de otro modo, succionando bajo mis talones.
      -¡Tally! ¡Vuelve, Tally!
      Yo sólo tenía doce años. Pero sabía cuánto la había querido. Era ese amor que llega cuando el cuerpo y la moral no significan nada todavía. Ese amor que se parece al viento y al mar y a la arena, acostados y juntos para siempre. La materia de ese amor era los días largos y cálidos en la playa, y el zumbido tranquilo de los días monótonos en la escuela. Todos los largos días del último otoño cuando yo le había llevado los libros a casa desde la escuela.
      -¡Tally!
      La llamé por última vez. Me estremecí. Sentí el agua en la cara y no supe cómo era posible.
      El agua no me había salpicado tan arriba.
      Volviéndome, retrocedí a la arena y me quedé allí media hora, esperando una sombra, un signo, algo de       Tally que me ayudara a recordar.
      Luego, de rodillas, hice un castillo de arena, delicado, construyéndolo como Tally y yo lo habíamos construido tantas veces, pero esta vez construí sólo la mitad. Luego me puse de pie.
      -Tally, si me oyes, ven y construye el resto.
      Me alejé hacia el lunar lejano que era mamá. El agua subió, invadió en círculos el castillo, y lo devolvió poco a poco a la lisura original.
      Silenciosamente, caminé por la costa.
      Lejos, el tintineo de un tiovivo; pero era sólo el viento.

Al día siguiente me fuí en tren.
      Un tren tiene mala memoria. Pronto deja todo atrás. Olvida los maizales de Illinois, los ríos de la infancia, los puentes, los lagos, los valles, las casas, las penas y las alegrías. Las echa atrás y pronto quedan del otro lado del horizonte.
      Alargué mis huesos, les puse carne, cambié mi mente joven por otra más vieja, tiré ropas que ya no me servían, pasé del colegio primario al bachillerato, y de ahí a la universidad. Y luego encontré a una joven en Sacramento. La traté un tiempo y nos casamos. Cuando cumplí veintidós años ya casi no recordaba cómo era el Oeste.
      Margaret sugirió que pasáramos nuestra luna de miel postergada.
      Como la memoria, el tren va y viene. Un tren puede devolvernos rápidamente a todo lo que dejamos atrás hace muchos años.
      Lago Bluff, diez mil habitantes, subió en el cielo. Margaret estaba tan bonita con sus elegantes ropas nuevas. No sentía cómo el mundo viejo iba incorporándome a su vida, y Margaret me miraba. Me tomó del brazo cuando el tren se deslizó entrando en Bluff, y un hombre nos escoltó cargando el equipaje.
      Tantos años, y las metamorfosis de las caras y los cuerpos. Caminábamos por el pueblo y yo no reconocía a nadie. Había casas con ecos. Ecos de correrías por los senderos de las cañadas. Rostros donde se oían aún unas risas entre dientes: las vacaciones y las hamacas de cadenas, y las subidas y bajadas en los columpios. Pero yo no hacía preguntas y miraba a un lado y a otro y acumulaba recuerdos, como apilando hojas para la hoguera del otoño.
      Nos quedamos allí dos semanas, visitando juntos todos los sitios. Fueron días felices. Yo pensaba que estaba enamorado de Margaret. Lo pensaba por lo menos.
      En uno de los últimos días paseamos por la costa. El año no estaba tan adelantado como aquel día, hacía tanto tiempo, pero en la playa se veían ya los primeros signos de la deserción próxima. La gente escaseaba; algunos kioscos estaban cerrados y claveteados, y el viento, como siempre, esperaba allí para cantarnos.
      Casi vi a mamá sentada en la arena como antes. Sentí otra vez aquellas ganas de estar solo. Pero no me atreví a hablarle de eso a Margaret. Callé y esperé.
      Cayó el día. La mayoría de los niños se había retirado ya, y sólo quedaban unos pocos hombres y mujeres que tomaban sol, al viento.
      El bote del bañero se acercó a la costa. El hombre salió a la orilla, lentamente, con algo en los brazos.
      Me quedé quieto. Contuve el aliento y me sentí pequeño, con sólo doce años de edad, minúsculo, infinitesimal, y asustado. El viento aullaba. No podía ver a Margaret. Sólo veía la playa, y al bañero que venía lentamente con un bulto gris no muy pesado en las manos, y la cara casi tan arrugada y gris.
      No sé por qué lo dije:
      -Quédate aquí, Margaret.
      -¿Pero por qué?
      -Quédate aquí, eso es todo.
      Fui lentamente por la arena, playa abajo, hacia donde estaba el bañero. El hombre me miró.
      -¿Qué es? -pregunté.
      El hombre siguió mirándome largo rato. No podía hablar. Puso el saco gris en la arena, y el agua murmuró alrededor subiendo y bajando.
      -¿Qué es? -insistí.
      -Extraño -dijo el bañero, en voz baja.
      Esperé.
      -Extraño -dijo otra vez, dulcemente-. Nunca ví nada más extraño. Está muerta desde hace mucho tiempo.
      Repetí las palabras del hombre.
      El hombre asintió.
      -Diez años, diría yo. Este año no se ahogó ningún niño. Se ahogaron aquí doce niños desde 1933, pero los encontramos a todos a las pocas horas. A todos excepto a uno, recuerdo. Este cuerpo… bueno, debió de haber estado diez años en el agua. No es… agradable.
      Clavé los ojos en el saco gris.
      -Ábralo –dije.
      No sé por qué lo dije. El viento gritaba más.
      El hombre tocó el saco aquí y allá.
      -¡De prisa, hombre, ábralo! –grité.
      -Será mejor que no –dijo él. Luego quizá me vio la cara-. Era una niña tan pequeña…
      Abrió sólo una parte. Fue suficiente.
      La playa estaba desierta. Sólo había el cielo y el viento y el agua y el otoño que se acercaba solitario.       Bajé la cabeza y miré.
      Dije algo, una vez y otra. Un nombre. El bañero miraba.
      -¿Dónde la encontró? -pregunté.
      -Playa abajo, allá, en los bajíos. Ha pasado mucho, mucho tiempo, ¿no?
      Sacudí la cabeza.
      -Sí, sí. Oh Dios, sí, sí.
      Pensé: la gente crece. Yo he crecido. Pero ella no ha cambiado. Es pequeña todavía. Es joven todavía. La muerte no permite crecimientos o cambios. Todavía tiene el pelo rubio. Será siempre joven, y yo la querré siempre, oh Dios, la querré siempre.
      El bañero cerró otra vez el saco.
      Un momento después eché a caminar por la playa, solo. Me detuve, miré algo. Aquí es donde la encontró el bañero, me dije.
      Aquí, a orillas del agua, se alzaba un castillo de arena, la mitad de un castillo. Tally una mitad, y yo la otra.
      Lo miré. Me arrodillé junto al castillo de arena y vi las huellas de los pies menudos, que venían del lago y volvían al lago, y no regresaban.
      Entonces entendí.
      -Te ayudaré a terminarlo –dije.
      Lo hice. Construí el resto muy lentamente, luego me incorporé y me alejé sin volver la cabeza, para no ver cómo las olas lo deshacían, como se deshacen todas las cosas.
      Caminé por la playa hasta el sitio donde una mujer extraña, llamada Margaret, me esperaba sonriendo…

Ray Bradbury.
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Un cuento que me remueve infinidad de cosas. Tomado de "El País de Octubre".

¿De dónde más?

30 de septiembre de 2011

Ataviados de piel y labios (amanece).

Ataviados de piel y labios (Amanece)
Tan triste y temible como el cielo de aquel día
Tan inútiles las palabras no llegaron a su destino
No cumplieron su cometido.

Muero todos los días contigo
De alguna parte, de algun modo
Sin equilibrio te visto de piel y labios
En armonía tus pasos.

Es como ver campo, como ser algo en él
Crecer mis migas, mojar tu ser
Nazco todos los días contigo, al anochecer
De alguna parte, de algún modo.

Salimos a la calle a recorrer
De saltos profundos se llena la ruta
País sin fe que nos contagia
Amor distante que nos hidrata.

Ficción y no
Teatro
El agua santa de tu corazón
Ataviados de piel y labios
Morimos juntos todos los días.

Amanece.

26 de septiembre de 2011

Credo


Zempoala 28-12-2010-22.jpg
Creo en tus ojos como creo en el agua
Los necesito por igual
Soy una pizca de sal que la incertidumbre barre
Y deposita en el río
Me disuelvo, me congrego con el líquido
Prueba el agua que corre, alcánzala
Prueba el agua del río.

Creo en tus manos como creo en el viento
Los necesito por igual
Para viajar a tierra fértil
Semilla que busca un hogar.

Creo en ti como creo en el Sol
Los necesito por igual
Para crecer, hacer mi propio alimento
Alga naciente, resplandeciente
En tu lecho mi raíz.

Es la noche eso que sientes que va pasando
Con su luz te dibujaré
A lápiz y tinta te trazaré
Me quedarán tus ojos grises
Como nubes.

De tu piel limpia hago mi propio alimento.
Tierra fértil
Tu ausencia mi veneno
Mi último aliento
Para ti.

25 de septiembre de 2011

La Sed

Juan Carlos Mejía Rosas Los días se van vastos
No así el tiempo
Que me pasa por encima.

Te miro sin tenerte aquí
Te beso apenas despierto
Es tu silencio la palabra más dulce
La poca paz que aún me habita.

El tiempo pasa y me lleva
A veces siento que a ninguna parte
Es cuando me deja en tu puerta
Es cuando la sed por ti me despierta.

12 de septiembre de 2011

Soy tú.

Zempoala 28-12-2010-1.jpg

Lo siento todo
Estoy fuera
Lo percibo, estoy cayendo
Por favor
Una sonrisa para el sol que me crece en la mano.

Tengo miedo de ti
Estoy tan lejos de nosotros
Soy la nariz fría
El más silencioso de los ruidos
Tú el más ruidoso de mis recuerdos.

Soy tú
Y tú no eres nada
Te amo
Y tú tan sólo eres nada.

26 de julio de 2011

Silueta


Llevas un vestido obscuro, ceñido arriba, amplio y largo abajo; el cabello suelto al igual que los sueños. Ellos revolotean alrededor de ti, y tú caminas lento, marcando el paso del tiempo. Sin avisar te detienes y sonríes, ellos saben lo que deben hacer.

Y lo que saben es que te gusta verlos volar, romper con su silueta la luna llena.

A mí me gusta verte a ti.

Con tu silueta de gracia plena, haciendo de los minutos horas y de los días segundos.

¿Hay algo más hermoso que verte paseando cuervos?

28 de mayo de 2011

¿Qué es la locura?

Monumento a la Revolución - 22/04/2011 - 04
Mirarte
Alzar los ojos al cielo y buscarte
Ser de ti cuando no vamos a ninguna parte
Recordarte, desearte
Buscarme en ti
No entender que ya es tarde
Pedirte que te quedes cuando ya estás lejos
Sentir que me buscas
Creer que me necesitas
Quererte así, sin más
Sumergirme en tu recuerdo
Aullarte como a la luna
Esperarte, soñarte
Revolotear a tu alrededor
Cual insecto ante una luz
Creer que alguna vez será diferente
Entenderte, pensarte, cuidarte
Amarte...

La locura.

27 de mayo de 2011

Promesa

Promesa
Ayer te vi amanecer y atardecer
Fuiste una noche obscura y cálida
Una tibia promesa, de esas que se rompen
Al abrir los ojos.

Ayer te convertiste en recuerdo
Me queda la paz que dejaste sin querer
Y toda esta hambre de ti.

Me voy lejos, lo más
Para no seguirte soñando
Para no seguirte pensando
Para no ser más esto que soy sin ti.

Ayer te envolviste en silencio
Nos mentimos por última vez
Fuimos una tibia promesa, de esas que se rompen
Al abrir los ojos.


Gracias por todo.

16 de mayo de 2011

Niños

Zempoala 28-12-2010-26.jpg
A que nunca te alcanzo
A que nos necesitamos
A que no somos nada
A que nos gusta estar juntos
A que no te quiero
A que te encierras y nunca te saco
A que somos irrepetibles
A que te abrazo y todo es paz
A que somos imposibles
A que nunca nos escuchamos
A que confías en mí
A que somos uno
A que nunca tenemos tiempo para el otro
A que vamos a ser así siempre
A que me gusta lo que a ti te gusta
A que el tiempo no pasa
A que somos del viento
A que me tiras y te levanto
A que nos protegemos
A quién tiene más miedo
A que me importa cómo estés y qué te pase
A que me importa que te pase
A que nunca nos hemos mentido
A que tenemos un futuro común y hacemos planes
A que nos soltamos de repente
A que hablamos en plural
A que nos encontramos
A que somos algo importante para el otro
A que te toco e inicia la guerra
A que sales corriendo
A que eres lo más hermoso que he visto y he tenido
A que nos olvidamos
A que nos compartimos
A que nos queremos...

Jugamos.

11 de mayo de 2011

Son

Aterrizando en algún sueño
Marte es un cerebro
La tormenta de Júpiter un ojo
La Tierra una lágrima
Tus ojos el centro de un huracán
Las flores reflejos de ti
La ciudad una cicatriz
El Sol un corazón
Tú eres Arte
El mar lo que siento por ti.

4 de mayo de 2011

Conmigo

Prueba de exposición 2
Entiende que nada tiene caso
Que no podrás cambiar nada
Que en ese espacio no eres nada
Que lo único que tienes eres tú.

Respira
Lento, sin prisa
No dejes entrar más temor
Las cosas pasan, nunca entenderás como
Ni por qué.

Y aunque al final nada cambió
Sabes que nunca volverás a ser el mismo.

Hay que quemar de nuevo
todas estas ganas de regresar, de reintentar
hay que quemarlo todo de nuevo
para que no haya más forma de regresar jamás.

Y te quemaré conmigo…


Este ya llevaba un rato guardado. Por alguna razón sentí que hoy era el momento de ponerlo acá, porque hay tantas cosas dentro de mí ardiendo desde hace tiempo, tanto que parece nunca habrá fin.

2 de mayo de 2011

Exactly like you

Somos Nubes 05
I’m a lie
I’m a falling stone
I’m a dream
I’m a dry fountain
I’m a big green tree
I’m the most sweet thing
I love you
I’m a fool
I’m a crying shadow
I’m a lost thing
I’m a star
I’m a pair of blind eyes
I dream
I’m a handbag with a hole
I’m the sun between the clouds
I’m your lips
I’m a genius
I’m the last hope of a dead God
I kiss your skin
I feel like you feel
I’ve a tired mind
I’m a scared man
I need the bright of your eyes
I’m soft like running water
I’m a warm hand taking a cold hand.

I’m exactly like you are.

27 de marzo de 2011

Árbol de Manzana (Otoño).

Zempoala 28-12-2010-12.jpg
Ella tenía la cara de manzana. Lloré toda la tarde, me dijo. No le mencioné que yo también (¿Para qué?), sólo la abracé. En el silencio que se hizo navegaron nuestras nostalgias: la de ella por él, la mía por una ella que no era ella, la de la cara de manzana. Nos miramos a los ojos, así, llenos de nostalgia, y… quizá fue por la mirada húmeda o porque simplemente nos negamos a mirarnos más, que de la humedad del otro se nos llenó la piel; subió la marea, imposible escapar. También pensar.

Hay un árbol de manzana creciendo dentro de ella, una mezcla de Miedo y Fe dentro de los dos.

Es otoño.

11 de febrero de 2011

Eso Soy

Pasamos de Largo
Soy lo que tú eras antes de ser lo que seré
Piensa en ti misma como todo lo que no eres
Eso soy
Para bien o para mal
Lo que camina siguiendo tus pies.

Eres lo que pensaba que serías sin ser
Mis sentidos confundidos, agotados
Agobiados te buscan otra vez
Eso soy
Un conjunto de deseos que fueron lo que tú.

No soy real
Estoy dibujado sobre un cristal
Que te refleja
Aún escurre tinta
Eso soy.

Y soy real
Tanto como las palabras que no has dicho
Como todo lo que no sientes
Como todo lo que no eres
Eso soy.

10 de febrero de 2011

Hoy

Zempoala 28-12-2010-13.jpg
¿Cómo estás? Pero cómo estás realmente; no quiero ese "bien" tan incierto y tan sin sentido que todos en automático decimos ¿De qué está hecho el tiempo? ¿Dónde vive el viento? ¿Por qué quiero comerte lento? ¿Por qué no salimos a jugar juntos? ¿Por qué ese sabor de los recuerdos? ¿Qué harás por la noche? ¿Cuándo duermen los espejos? ¿Por qué sólo tu agua me quita la sed? ¿Por qué sólo tú? ¿Qué comen las olas? ¿Por qué eres tan traviesa y olvidadiza? (Te llevaste mi corazón) ¿Qué lenguaje hablan las nubes? ¿Por qué tu recuerdo me acaricia los sueños? ¿Por qué de tantas cosas eres mi única respuesta? (le guardo tanto rencor a la última vez que te vi) ¿Por qué no también ríes conmigo? ¿A dónde vamos? (¿Vamos a alguna parte?).

Tantas más cosas que quisiera preguntar(te)...

Hoy.

Einstein on the Beach



Nostalgia del ayer es lo normal, mas yo tengo nostalgia del porvenir. Jaime López.

The day with its cares and perplexities is ended and the night is now upon us. The night should be a time of peace and tranquility, a time to relax and be calm. We have need of a soothing story to banish the disturbing thoughts of the day, to set at rest our troubled minds, and put at ease our ruffled spirits.

And what sort of story shall we hear ? Ah, it will be a familiar story, a story that is so very, very old, and yet it is so new. It is the old, old story of love.

Two lovers sat on a park bench with their bodies touching each other, holding hands in the moonlight.

There was silence between them. So profound was their love for each other, they needed no words to express it. And so they sat in silence, on a park bench, with their bodies touching, holding hands in the moonlight.

Finally she spoke. "Do you love me, John ?" she asked. "You know I love you. darling," he replied. "I love you more than tongue can tell. You are the light of my life. my sun. moon and stars. You are my everything. Without you I have no reason for being."

Again there was silence as the two lovers sat on a park bench, their bodies touching, holding hands in the moonlight. Once more she spoke. "How much do you love me, John ?" she asked. He answered : "How' much do I love you ? Count the stars in the sky. Measure the waters of the oceans with a teaspoon. Number the grains of sand on the sea shore. Impossible, you say. Yes and it is just as impossible for me to say how much I love you.

"My love for you is higher than the heavens, deeper than Hades, and broader than the earth. It has no limits, no bounds. Everything must have an ending except my love for you."

There was more of silence as the two lovers sat on a park bench with their bodies touching, holding hands in the moonlight.

Once more her voice was heard. "Kiss me, John" she implored. And leaning over, he pressed his lips warmly to hers in fervent osculation...


Samuel Johnson.

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El texto anterior corresponde al Knee Play 5, parte final de la Ópera Einstein on the Beach de Philip Glass, cuya dirección corrió a cargo de Robert Wilson.

Einstein on the Beach fue estrenada en 1976. Es una obra sumamente conceptual, cuya música está conformada por interminables bucles que suben y bajan; su metrica está fuera de los clásicos 4/4, provocando que al escucharla inmediatamente se perciba algo "raro". Los actos transcurren en un espacio-tiempo alienado: Los actores lo mismo pueden permanecer estáticos, moverse muy lentamente o bailar agitadamente en coreografías perfectamente distribuidas en el escenario. No existe una historia como tal, la obra es sensación, impresión pura ¿Para qué se las platico? Les dejo parte de un documental al respecto (no lo subieron completo. Yo lo tengo atrapado en un VHS por ahí, si un día logro rescatarlo se los comparto) en el que Glass y Wilson hablan sobre la concepción y características de la obra. También se muestran fragmentos de la misma. Desgraciadamente no encontré una versión con subtítulos, una disculpa para quienes no parlan el inglés.





Como breviario cultural: Wilson vino a México en 2001 presentando el montaje de la ópera "El Maleficio de los Jacintos" (compuesta por Tania León basada en un texto de Wole Soyinka) en Bellas Artes. Simplemente genial. Escenografías minimalistas, sugiriendo más que mostrando, todo un agasajo visual, aunque de difícil digestión. Para más referencia, una nota de La Jornada. Me gustó tanto que fuí a verla 2 veces :)

¡Salud(os)!

7 de febrero de 2011

Aunque tú me olvides...


Antes de que nos olviden
Haremos historia
No andaremos de rodillas
El alma no tiene la culpa.

Antes de que nos olviden
Rasgaremos Paredes
Y buscaremos restos
No importa si fue nuestra vida.

Antes de que nos olviden
Nos evaporaremos en magueyes
Y subiremos hasta el cielo
Y bajaremos con las lluvias.

Antes de que nos olviden
Romperemos jaulas
Y gritaremos la fuga
No hay que condenar el alma.

Aunque tú me olvides
Te pondré en un altar de veladoras
Y en cada una pondré tu nombre
Y cuidaré de tu alma.

Amén.



Así sea...

4 de febrero de 2011

Rabia

Algunos ya tuvieron la oportunidad de escuchar esto en su versión más primitiva. Finalmente, y después de mucho trabajo, ya la tengo casi lista. Falta grabar una guitarra y la voz. Tanto me agrada como va que por ello se las comparto. Me gustaría hoy más que nunca conocer sus opiniones, de antemano, gracias.

¡Ah sí! Para quienes no sepan bien cómo está la onda, "Perra Rabiosa" es también el nombre de mi proyecto musical. La rola que les comparto se llama "Rabia" y pretende ser el primer track de un EP llamado "Antes fuimos un grupo de punk". Gracias a la magia de la tecnología todos los sonidos que escuchan los hago yo. Espero sea de su agrado ¡Salud(os)!

¡A darle PLAY!
Rabia (Demo sin voz) by PerraRabiosa

1 de febrero de 2011

La Interpretación y el Contexto

Imaginemos una silla ¿Cómo es? Estoy seguro que nadie que llegue a leer esto se imaginará la misma silla. Habrá diferencias en el material, la forma, el diseño, la posición, el color, el entorno, etcétera, mas a pesar de todas estas diferencias sólo una cosa es segura: todos habrán imaginado… una silla.

Ahora bien, el que no nos imaginemos exactamente la misma silla es una muestra de lo extraordinariamente complejo que es el fenómeno de la interpretación.

Partimos todos de algo establecido: el lenguaje. Una maraña de convenciones que establecen el significado de cada vocablo y la forma de emplearlo. Centrándonos en el caso particular del español, si bien contamos con una institución encargada de regular y establecer estas convenciones (La Real Academia Española de la Lengua –RAE-) lo cierto es que en la práctica el lenguaje es hasta cierto punto autorregulable, evoluciona y se adapta de acuerdo al país, región, ciudad, barrio, individuo. No se habla el mismo español en Argentina que en Colombia o en México. También hay variantes de Tijuana a San Cristobal de las Casas, de Las Lomas a Neza, de ti a mí ¿Qué determina estas variantes? El contexto.

Volvamos a nuestro ejemplo inicial. Cuando percibimos el vocablo “Silla” inmediatamente nos remitimos a la convención. De acuerdo con la RAE una silla es un “Asiento con respaldo, por lo general con cuatro patas, y en que sólo cabe una persona.” Bien, ahora procedemos a imaginarla dentro de lo que sabemos y tenemos conocimiento que es una silla, justo aquí es donde empiezan los problemas.

Interpretar implica variantes sumamente complejas, es un acto cargado de subjetividad. El significado de las palabras es una convención general, el sentido de las mismas un establecimiento particular. Cómo será la silla que nos imaginemos dependerá totalmente de nuestro contexto individual: en qué más estemos pensando, cuáles han sido nuestras experiencias con y alrededor de una silla, nuestro estado anímico, de las sillas que hayamos visto, y un largo etcétera.

Mencioné otra palabra importante: experiencia. El miedo a lo desconocido, a lo nuevo, parte de ahí, de la falta de experiencia, de algún referente que nos guíe y permita reaccionar adecuadamente ante tal o cual situación, saber qué hacer ante ella. Continuamente, en todo momento, en nuestro desenvolvimiento cotidiano nuestras acciones (por más simples que puedan parecer), nuestras respuestas, actos y palabras están basados en nuestro haber de experiencias. Un trauma es el miedo a volver a pasar por experiencias dolorosas o dañinas: cualquier cosa que nos remita al incidente traumático (olor, palabra, canción, lugar, actitud, gesto, fecha, situación…) trae un inmediato rechazo o malestar.

También de aquí se derivan muchos de los conflictos en las relaciones personales, porque actuamos basados en nuestro contexto y perdemos de vista el de nuestra contraparte. La única manera de entender o comprender realmente al otro consiste en colocarse lo más posible dentro de su contexto. La canción que para uno puede ser favorita a otra persona puede hacerla sentir desgraciada, lo que para alguien es la mejor manera de arreglar las cosas para otro puede ser la mejor manera de complicarlo todo, lo que para uno es halago para otro es molesto e invasivo, lo que a uno le quita las ganas para otro puede ser lascivo. Parece muy obvio, pero no tomar en cuenta el contexto ajeno es un error que todos cometemos todo el tiempo (sí, no se equivocan, soy yo el que está formado al inicio de la fila). Al final se trata del producto de la falta de comunicación, el precio de la especulación.

Hoy estamos llenos de discusiones vacías. Desde que la tolerancia se puso de moda damos licencia para que los demás hablen aunque no escuchemos nada y mucho menos entendamos algo ¿Qué ejemplo más claro que las eternas discusiones parlamentarias? Horas y horas de desgastantes palabras que nadie escucha y que en nada cambian el sentido de la votación que ya se ha decidido en otra parte.

Interpretar es en parte descubrir, a nosotros mismos y a los demás. No para que cambiemos, sí para entendernos, que ya sería un extraordinario punto de partida. El silencio es la más ambigua de las palabras, la de significado más abierto y también la mejor definida. Comunicar es descubrir intersecciones, lo que se tiene en común para a partir de ahí construir.

Imaginémonos ahora una silla…

31 de enero de 2011

La Imagen Mágica



He puesto dos imágenes arriba. La primera corresponde a una pintura rupestre ubicada en las cuevas de Lascaux, Francia (tomada del sitio http://www.lascaux.culture.fr si pueden visítenlo, muy recomendable) y fue realizada alrededor del año 17,000 AC. La segunda es un retrato fotográfico de mi Madre realizado en la segunda mitad del siglo XX ¿Por qué las he puesto juntas? ¿Qué tienen en común?

Lo mismo que las Cariátides griegas, las pinturas en una tumba egipcia, o un Cristo en cualquier iglesia: Son Re-Presentaciones. Es decir, no son imágenes de, más allá de eso Son.

En el paleolítico las pinturas de animales eran tratadas generalmente como el animal mismo. Lo sabemos porque en muchas de ellas existe la evidencia de haber sido “atacadas” o quizá más exactamente “Cazadas”.

La gente en las iglesias se coloca ante la imagen de Cristo crucificado. Le habla, le reza, le pide, porque para el fiel lo que está ahí no es madera tallada o un lienzo pintado, se trata de Cristo en persona, y como tal puede oírle, atenderle. Por tanto no importa la cantidad, variedad de formas, estilos, tamaños, materiales, técnicas con que se haya elaborado la Re-Presentación, al final para el creyente Cristo es uno sólo y tiene la certeza de que sus palabras son escuchadas.

Esta es una conducta que en lo más mínimo debe tomarse a la ligera, por el contrario, a lo largo de los tiempos ha sido una necesidad vital. Todos en determinado momento hemos substituido una presencia con su imagen. Cuando le mostramos a alguien las fotos del álbum familiar indicamos: “Mira, estos son mis hermanos, esta es mi Madre” nos referimos a esas fotografías como si fueran las personas que aparecen en ellas, y las tratamos, conservamos, cuidamos como tales. Los enamorados conservan devotamente la imagen del ser amado, le platican, le abrazan, la portan. Esa imagen no sólo atenúa el peso de la ausencia, la suple.

Así, todo este tipo de Re-Presentaciones entran dentro de lo que Régis Debray nombra Imágenes Mágicas (Vida y Muerte de la Imagen, Historia de la Mirada en Occidente, Régis Debray, Col. Paidós Comunicación Núm. 58, Ediciones Paidós Ibérica, 1994).

La Magia de la imagen nos permite escapar de la Muerte, nos trae de regreso a quien se ha ido, a quien no está, haciendo posible que nos acompañe, que podamos hablarle. Rompe la soledad y nos da consuelo. La imagen intenta ser imperecedera para así librarnos de la descomposición del cuerpo propio o ajeno. Nos permite control sobre lo incontrolable, vuelve real lo imaginario.

El mismo vocabulario que usamos en fotografía denota muchas de estas acciones. Hablamos de hacer una “Toma”, de “Capturar Instantes”. Tomamos y capturamos porque queremos preservar, conservar, para más tarde traer mágicamente esos momentos y a esa gente de vuelta a nosotros. Faltaría agregar que el papel de la Fotografía en todo esto es tan importante y cuenta con tantas aristas, que merece una exploración mucho más extensa de la que puedo hacer en este momento aquí. En general todo este texto no pretende ser más que una introducción al tema, sembrar una semilla de curiosidad en el lector. A su vez son temas que me apasionan, parte del trabajo de investigación que hago y que pretendo ir exponiendo aquí más frecuentemente en adelante.

29 de enero de 2011

De Tarkovsky y la "Composición"


Entre mis tantos pendientes (grandes y pequeños) de años uno era ver "Nostalgia" de Andrei Tarkovsky. Lo había intentado varias veces antes, pero por alguna u otra causa nunca llegaba al final, y quizá esta vez tengo patente la razón.

Si bien la película dura 120 minutos, necesité 3 sesiones para verla. Me fue imposible hacerlo sin repetir escenas, algunas de ellas varias veces, pues si bien los diálogos no son abundantes (sí profundos), visualmente es hermosamente compleja.

No sólo el tiempo es manejado original e impecablemente. Tarkovsky opera a la perfección la composición. No me pareció ver en algún encuadre elementos dispuestos al azar.

¿Y qué es la Composición? Es uno de esos términos, a mi parecer, que suelen emplearse a la ligera, llegando incluso a parecer una palabra dominguera, de esas que se usan para adornar el habla y hacer creer a la audiencia que se sabe de qué se está hablando. Vemos una foto, una pintura, dibujo, que se yo, y decimos “Está muy bien compuesto”, “Me gusta la composición” ¿A qué nos referimos o queremos referirnos realmente con eso?

Sin dar muchas vueltas, la Composición en términos de comunicación visual es el ordenamiento de elementos dentro de un plano. Cuando este se da de manera armónica se obtiene una imagen sólida, que no sólo atrapa al espectador sino que lo guía en la lectura de la imagen.

Componer adecuadamente es algo que no se aprende en curso alguno, implica práctica, y práctica y ver… observar. Comer por los ojos.

En la Academia de Artes Visuales (lugar en el que trabajo hoy día), dentro del curso básico de fotografía se incluye la lectura del texto “El lenguaje de la Imagen” de Antoine Desilets. Es un texto a mi parecer pobre, insulso, que no aporta gran cosa. Preferiría que los alumnos vieran “Nostalgia” o alguna otra película de Tarkovsky o de Greenaway. Les dejaría muchísimo más.

La secuencia que uso para ilustrar esta entrada fue una de mis favoritas. Es un sueño del protagonista principal. Me encanta el ritmo, lento, sin prisas ¿Para qué? La prisa es uno de los grandes males del mundo de hoy, porque no nos deja observar, apreciar, pensar. Lo sé bien porque he sido su víctima, desgraciadamente en asuntos de primera importancia.

Hace poco vi un programa de TV sobre Maurice Ravel en el que comentaban la siguiente anécdota: Cuentan que estaba sentado, observando por una ventana. Alguien le preguntó ¿Qué hace Maestro? Él respondió: "Espero, simplemente estoy esperando".

Sabias palabras, más para el torpe de mí. Se me olvida que a veces no hace falta ir muy lejos, basta asomarse a la ventana, sentir el viento, el tiempo, observar y simplemente esperar...

25 de enero de 2011

Navegando

Wish You Were Here...
Levanta mis ojos del piso
Recoge el cielo caído
Encuentra mis brazos torcidos
También mis sueños heridos
Amarra las olas con hilos
Mientras reparo mi alma
Hay que seguir el instinto
Y no detenerse por nada.

Vámonos navegando
Hacia el sol que inventamos
Vamos a quemarnos
Vamos a liberarnos.

Aunque la duda te apriete el pescuezo
Y apague el fuego que llevas adentro
Aguanta la lluvia con todos tus dientes
Y deja que el viento nos haga más viejos
Para poder ver los caminos en la piel
Para entendernos en el tiempo.

Vámonos navegando
Hacia el sol que inventamos
Vamos a quemarnos
Vamos a liberarnos.

Vamos a clavarnos
En el cielo que pintamos
Vamos a entregarnos
Al destino que escribimos.


¡San Pascualito! Nos vemos el 5 de feb. en el Lunario ;)

19 de enero de 2011

Un Bosque

Zempoala 28-12-2010-9.jpg

Extraño en demasía saber de ti: tener algún contacto, sentirte cerca, esa paz que me provoca tu presencia. En este vasto océano de silencio encuentro el espacio para pensarte tanto. Hice un bosque con los momentos que pasamos juntos. Al centro puse una gran laguna con peces y tortugas; me siento en la orilla a contemplar como pasas por el cielo. Extraño tu risa y deseo tanto hacerte reír, cada día. Duele, en verdad, no poder hacerlo. Creí que me había deshecho de mis miedos, pero quizá tan sólo fue que migraron hacia ti. Aún si pudiera abrazarte, escucharte, besarte, olerte, morderte, procurarte, mimarte… amarte cada día, nunca sentiría que ha sido suficiente; no me preguntes por qué, sólo sé que así es ahora. Pensarás que nada de esto está bien.

¿Y qué sí lo está?

No tan sólo es que debí quemar las naves, ahora sé muy bien también debí hacer arder el corazón; mas si lo hago ¿qué me queda?

16 de enero de 2011

Compartir


Quiero compartir mi silla... contigo
Quiero ver salir el sol... y despedirlo
Quiero caminar y correr... a tu ladito
Quiero buscar y encontrarme a solas contigo.

Quiero dormir y soñar, caricias contigo
Quiero reír y llorar, con tus ojitos
Quiero compartir mis secretos y mis suspiros
Quiero aprender a entender al mundo contigo.

Pero hay una cosa que te debo decir
¡No es nada fácil, estar tan lejos de ti!

Porque me haces enloquecer
Tú me enchinas la piel
Cada parte de tu ser
Es alimento a mi bien.

Vuelvo a respirar
Y comienzo a temblar
Cada paso que das
Afirmas mi amar.

Busco dormirme en tus ojos y en tus sentidos
Busco derramar mi querer por tus oídos
Busco rendir mi ser y volar contigo
Quisiera compartir toda mi vida contigo.

Pero hay una cosa que te debo decir
¡No es nada fácil, estar tan lejos de ti!

Porque me haces enloquecer
Tú me enchinas la piel
Cada parte de tu ser
Es alimento a mi bien.

Vuelvo a respirar
Y comienzo a temblar
Cada paso que das
Afirmas mi amar.

Vuelvo a respirar
Y comienzo a temblar
Cada paso que das
Afirmas mi amar...


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¿Qué me hiciste?
¿Cuándo lo hiciste?
¿Cómo lo hiciste?
¿Para qué?
Si ni cuenta te diste.

Intento.

Zempoala 28-12-2010-11.jpg
Mujer nube
Mujer espejo
Mujer pared
Mujer aguja, te me clavas
Mujer señuelo
Mujer especia
Mujer agua
Mujer témpano, me congelas
Mujer anhelo
Mujer chocolate
Mujer tormenta
Mujer calor, me deshielas
Mujer colibrí
Mujer noche
Mujer libro
Mujer mar, me disuelves
Mujer árbol
Mujer sol
Mujer sinapsis
Mujer corazón, me lates
Mujer sal
Mujer consuelo
Mujer paz
Mujer concierto, en silencio
Mujer deseo
Mujer lluvia
Mujer luz
Mujer arena, te me escapas
Mujer: lo intento, sólo fracaso.

Feliz...


Antes de que pase el verano
Quiero verte sonreír sólo a ti
La he pasado mal en estos días que no estás
Y hoy, hoy no me siento bien
No.

El amor no se esconde
Y no puedo yo fingir
El amor no se esconde
Y no puedo yo mentir.

Tengo que aceptar que me haces falta
Pero fue tu decisión
Fue tu decisión.

Yo no tengo mucho que decir
No dejo de pensar en ti
Sólo en ti.

El amor no se esconde
Y no puedo yo fingir
El amor no se esconde
Y no puedo yo mentir.

Sabes lo que tú eres para mí
¿Como sé qué soy para ti?
Si te sientes mal y ya no quieres sufrir
pues quédate conmigo aquí.

El amor no se esconde
Y no puedo yo fingir
El amor no se esconde
Y no puedo yo mentir.

Antes que termine el otoño
Quiero que estés muy feliz
Aunque sea sin mí.



¡Que sí! Sí soy cursi, demasiado... ¿Qué se hace en estos casos? ¿Qué se hace con lo que no se puede esconder?

11 de enero de 2011

¡Salgamos de aquí!


Dejemos ya
De aventarnos al extremo
Dejemos ya
De revolcarnos en las huellas
Yo sólo quiero ver tu destello
E incendiarme en tus sueños
Yo quiero oír tu voz
Quiero sentir tu corazón.

Es este mar
Que no deja abrazarnos
Es su tormenta
La que nos tiene separados
Aunque tenga que ahogar mis canciones
Aunque trague de mi obscuridad
Quiero sentirte más
Quiero ver tu sonrisa estallar.

Salgamos de aquí
Volvamos a ser
Los extraños infelices que se acercan.

Siento amor
Cada vez que abres la puerta
Un ardor en el pecho cuando despiertas.

No camines donde estamos lejos
Está vacío y no tiene regreso
Nos podemos perder
Y desaparecer.

Salgamos de aquí
Volvamos a ser
Los extraños infelices que se acercan.

Salgamos de aquí
Empecemos a enseñarnos nuestras venas.



¡Y cuantas mis ganas de que salgamos de aquí! Nada más que agregar, una rola impecable. :)

4 de enero de 2011

Trust...


There's no-one left in the world
That I can hold onto
There is really no-one left at all
There is only you
And if you leave me now
You leave all that we could be
Undone
There is really no-one left
You are the only one
And still the hardest part for you
To put your trust in me
I love you more than I can say
Why won't you just believe?

3 de enero de 2011

¿Volver a empezar? NO.


Muy cierto es que esta vida es de etapas, de ciclos. La Naturaleza misma está plagada de ellos, mas, si bien el paso de un año nos indica que la Tierra ha dado una vuelta completa al Sol, ello no implica que nuestro planeta haya regresado exactamente al mismo punto. Recordemos que el Sistema Solar, todo en conjunto, está en movimiento, desplazándose a lo largo del Cosmos. Somos todos parte de un complejo engranaje, movimiento dentro del movimiento. Cada vuelta de la Tierra sobre su eje, cada vuelta de la Tierra en torno al Sol, nos deja en un lugar distinto, nunca volvemos al sitio en que estábamos. Sin embargo, gracias a lo relativamente corto de nuestras vidas, a nuestra también relativa y diminuta dimensión, y he de agregar también que muy saludablemente, todo este gran viaje nos es totalmente imperceptible, y sólo nos hemos podido dar cuenta de ello a través de siglos de observación.

Así, cada inicio de año se generaliza cierta tendencia (o esperanza) en un “borrón y cuenta nueva”; hablamos mucho de un “empezar otra vez”. Y claro, lo digo en plural porque yo mismo he tendido a ver las cosas así. Incluso hay una entrada más abajo en donde hablo de ello [La Frontera (artifical)]. Hoy para mí las cosas están muy alejadas de ese modo de ver.

Me resulta imposible en este momento siquiera considerar el “Empezar todo de nuevo”. Prefiero, y me conforta más en vez de ello asumir que continúo con todo lo que he venido haciendo.

Reiniciar sería tirar por la borda absolutamente todo: los fracasos y las derrotas, el dolor y el agobio, los éxitos, las victorias, los inmejorables momentos. Y de todas esas situaciones se aprende algo.

No he llegado a muchos sitios a lo que quisiera llegar, no he logrado ni tengo muchas cosas que quisiera tener, pero ya llevo parte del camino hacia todo ello recorrido. Por supuesto, no pienso iniciar de nueva cuenta el viaje, perder lo poco o mucho que ya llevo, que tengo.

Tengo la certeza de estar cada día más cerca de mi muerte (no depende de la edad). No puedo darme el lujo de llegar a ella sin merecérmela, con las manos vacías, con un montón de objetivos sin cumplir, no puedo reiniciar el juego una y otra vez porque quizá en una de esas Ella se me adelante.

Sólo recuerdo otro momento en mi vida en el que tuve con total claridad, como la tengo hoy, cuál era el lugar en que quería estar, y tengo igual de claro que la manera de llegar ahí no es empezando de nuevo, sino continuando tantas cosas que abandoné tratando (con muy poco éxito) de quitarme algunos golpes inherentes a la existencia y que sin duda me han dejado devastado, no derrotado.

Hoy no quiero empezar de nuevo, ya no. No deseo, ni ansío, ni busco borrar, olvidar, cambiar, deshacer absolutamente nada de lo pasado, todo lo contrario. Voy a retomar mi vida, continuarla apoyado en lo mucho y poco que tengo desde donde la dejé, algunos años atrás.