11 de febrero de 2011

Eso Soy

Pasamos de Largo
Soy lo que tú eras antes de ser lo que seré
Piensa en ti misma como todo lo que no eres
Eso soy
Para bien o para mal
Lo que camina siguiendo tus pies.

Eres lo que pensaba que serías sin ser
Mis sentidos confundidos, agotados
Agobiados te buscan otra vez
Eso soy
Un conjunto de deseos que fueron lo que tú.

No soy real
Estoy dibujado sobre un cristal
Que te refleja
Aún escurre tinta
Eso soy.

Y soy real
Tanto como las palabras que no has dicho
Como todo lo que no sientes
Como todo lo que no eres
Eso soy.

10 de febrero de 2011

Hoy

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¿Cómo estás? Pero cómo estás realmente; no quiero ese "bien" tan incierto y tan sin sentido que todos en automático decimos ¿De qué está hecho el tiempo? ¿Dónde vive el viento? ¿Por qué quiero comerte lento? ¿Por qué no salimos a jugar juntos? ¿Por qué ese sabor de los recuerdos? ¿Qué harás por la noche? ¿Cuándo duermen los espejos? ¿Por qué sólo tu agua me quita la sed? ¿Por qué sólo tú? ¿Qué comen las olas? ¿Por qué eres tan traviesa y olvidadiza? (Te llevaste mi corazón) ¿Qué lenguaje hablan las nubes? ¿Por qué tu recuerdo me acaricia los sueños? ¿Por qué de tantas cosas eres mi única respuesta? (le guardo tanto rencor a la última vez que te vi) ¿Por qué no también ríes conmigo? ¿A dónde vamos? (¿Vamos a alguna parte?).

Tantas más cosas que quisiera preguntar(te)...

Hoy.

Einstein on the Beach



Nostalgia del ayer es lo normal, mas yo tengo nostalgia del porvenir. Jaime López.

The day with its cares and perplexities is ended and the night is now upon us. The night should be a time of peace and tranquility, a time to relax and be calm. We have need of a soothing story to banish the disturbing thoughts of the day, to set at rest our troubled minds, and put at ease our ruffled spirits.

And what sort of story shall we hear ? Ah, it will be a familiar story, a story that is so very, very old, and yet it is so new. It is the old, old story of love.

Two lovers sat on a park bench with their bodies touching each other, holding hands in the moonlight.

There was silence between them. So profound was their love for each other, they needed no words to express it. And so they sat in silence, on a park bench, with their bodies touching, holding hands in the moonlight.

Finally she spoke. "Do you love me, John ?" she asked. "You know I love you. darling," he replied. "I love you more than tongue can tell. You are the light of my life. my sun. moon and stars. You are my everything. Without you I have no reason for being."

Again there was silence as the two lovers sat on a park bench, their bodies touching, holding hands in the moonlight. Once more she spoke. "How much do you love me, John ?" she asked. He answered : "How' much do I love you ? Count the stars in the sky. Measure the waters of the oceans with a teaspoon. Number the grains of sand on the sea shore. Impossible, you say. Yes and it is just as impossible for me to say how much I love you.

"My love for you is higher than the heavens, deeper than Hades, and broader than the earth. It has no limits, no bounds. Everything must have an ending except my love for you."

There was more of silence as the two lovers sat on a park bench with their bodies touching, holding hands in the moonlight.

Once more her voice was heard. "Kiss me, John" she implored. And leaning over, he pressed his lips warmly to hers in fervent osculation...


Samuel Johnson.

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El texto anterior corresponde al Knee Play 5, parte final de la Ópera Einstein on the Beach de Philip Glass, cuya dirección corrió a cargo de Robert Wilson.

Einstein on the Beach fue estrenada en 1976. Es una obra sumamente conceptual, cuya música está conformada por interminables bucles que suben y bajan; su metrica está fuera de los clásicos 4/4, provocando que al escucharla inmediatamente se perciba algo "raro". Los actos transcurren en un espacio-tiempo alienado: Los actores lo mismo pueden permanecer estáticos, moverse muy lentamente o bailar agitadamente en coreografías perfectamente distribuidas en el escenario. No existe una historia como tal, la obra es sensación, impresión pura ¿Para qué se las platico? Les dejo parte de un documental al respecto (no lo subieron completo. Yo lo tengo atrapado en un VHS por ahí, si un día logro rescatarlo se los comparto) en el que Glass y Wilson hablan sobre la concepción y características de la obra. También se muestran fragmentos de la misma. Desgraciadamente no encontré una versión con subtítulos, una disculpa para quienes no parlan el inglés.





Como breviario cultural: Wilson vino a México en 2001 presentando el montaje de la ópera "El Maleficio de los Jacintos" (compuesta por Tania León basada en un texto de Wole Soyinka) en Bellas Artes. Simplemente genial. Escenografías minimalistas, sugiriendo más que mostrando, todo un agasajo visual, aunque de difícil digestión. Para más referencia, una nota de La Jornada. Me gustó tanto que fuí a verla 2 veces :)

¡Salud(os)!

7 de febrero de 2011

Aunque tú me olvides...


Antes de que nos olviden
Haremos historia
No andaremos de rodillas
El alma no tiene la culpa.

Antes de que nos olviden
Rasgaremos Paredes
Y buscaremos restos
No importa si fue nuestra vida.

Antes de que nos olviden
Nos evaporaremos en magueyes
Y subiremos hasta el cielo
Y bajaremos con las lluvias.

Antes de que nos olviden
Romperemos jaulas
Y gritaremos la fuga
No hay que condenar el alma.

Aunque tú me olvides
Te pondré en un altar de veladoras
Y en cada una pondré tu nombre
Y cuidaré de tu alma.

Amén.



Así sea...

4 de febrero de 2011

Rabia

Algunos ya tuvieron la oportunidad de escuchar esto en su versión más primitiva. Finalmente, y después de mucho trabajo, ya la tengo casi lista. Falta grabar una guitarra y la voz. Tanto me agrada como va que por ello se las comparto. Me gustaría hoy más que nunca conocer sus opiniones, de antemano, gracias.

¡Ah sí! Para quienes no sepan bien cómo está la onda, "Perra Rabiosa" es también el nombre de mi proyecto musical. La rola que les comparto se llama "Rabia" y pretende ser el primer track de un EP llamado "Antes fuimos un grupo de punk". Gracias a la magia de la tecnología todos los sonidos que escuchan los hago yo. Espero sea de su agrado ¡Salud(os)!

¡A darle PLAY!
Rabia (Demo sin voz) by PerraRabiosa

1 de febrero de 2011

La Interpretación y el Contexto

Imaginemos una silla ¿Cómo es? Estoy seguro que nadie que llegue a leer esto se imaginará la misma silla. Habrá diferencias en el material, la forma, el diseño, la posición, el color, el entorno, etcétera, mas a pesar de todas estas diferencias sólo una cosa es segura: todos habrán imaginado… una silla.

Ahora bien, el que no nos imaginemos exactamente la misma silla es una muestra de lo extraordinariamente complejo que es el fenómeno de la interpretación.

Partimos todos de algo establecido: el lenguaje. Una maraña de convenciones que establecen el significado de cada vocablo y la forma de emplearlo. Centrándonos en el caso particular del español, si bien contamos con una institución encargada de regular y establecer estas convenciones (La Real Academia Española de la Lengua –RAE-) lo cierto es que en la práctica el lenguaje es hasta cierto punto autorregulable, evoluciona y se adapta de acuerdo al país, región, ciudad, barrio, individuo. No se habla el mismo español en Argentina que en Colombia o en México. También hay variantes de Tijuana a San Cristobal de las Casas, de Las Lomas a Neza, de ti a mí ¿Qué determina estas variantes? El contexto.

Volvamos a nuestro ejemplo inicial. Cuando percibimos el vocablo “Silla” inmediatamente nos remitimos a la convención. De acuerdo con la RAE una silla es un “Asiento con respaldo, por lo general con cuatro patas, y en que sólo cabe una persona.” Bien, ahora procedemos a imaginarla dentro de lo que sabemos y tenemos conocimiento que es una silla, justo aquí es donde empiezan los problemas.

Interpretar implica variantes sumamente complejas, es un acto cargado de subjetividad. El significado de las palabras es una convención general, el sentido de las mismas un establecimiento particular. Cómo será la silla que nos imaginemos dependerá totalmente de nuestro contexto individual: en qué más estemos pensando, cuáles han sido nuestras experiencias con y alrededor de una silla, nuestro estado anímico, de las sillas que hayamos visto, y un largo etcétera.

Mencioné otra palabra importante: experiencia. El miedo a lo desconocido, a lo nuevo, parte de ahí, de la falta de experiencia, de algún referente que nos guíe y permita reaccionar adecuadamente ante tal o cual situación, saber qué hacer ante ella. Continuamente, en todo momento, en nuestro desenvolvimiento cotidiano nuestras acciones (por más simples que puedan parecer), nuestras respuestas, actos y palabras están basados en nuestro haber de experiencias. Un trauma es el miedo a volver a pasar por experiencias dolorosas o dañinas: cualquier cosa que nos remita al incidente traumático (olor, palabra, canción, lugar, actitud, gesto, fecha, situación…) trae un inmediato rechazo o malestar.

También de aquí se derivan muchos de los conflictos en las relaciones personales, porque actuamos basados en nuestro contexto y perdemos de vista el de nuestra contraparte. La única manera de entender o comprender realmente al otro consiste en colocarse lo más posible dentro de su contexto. La canción que para uno puede ser favorita a otra persona puede hacerla sentir desgraciada, lo que para alguien es la mejor manera de arreglar las cosas para otro puede ser la mejor manera de complicarlo todo, lo que para uno es halago para otro es molesto e invasivo, lo que a uno le quita las ganas para otro puede ser lascivo. Parece muy obvio, pero no tomar en cuenta el contexto ajeno es un error que todos cometemos todo el tiempo (sí, no se equivocan, soy yo el que está formado al inicio de la fila). Al final se trata del producto de la falta de comunicación, el precio de la especulación.

Hoy estamos llenos de discusiones vacías. Desde que la tolerancia se puso de moda damos licencia para que los demás hablen aunque no escuchemos nada y mucho menos entendamos algo ¿Qué ejemplo más claro que las eternas discusiones parlamentarias? Horas y horas de desgastantes palabras que nadie escucha y que en nada cambian el sentido de la votación que ya se ha decidido en otra parte.

Interpretar es en parte descubrir, a nosotros mismos y a los demás. No para que cambiemos, sí para entendernos, que ya sería un extraordinario punto de partida. El silencio es la más ambigua de las palabras, la de significado más abierto y también la mejor definida. Comunicar es descubrir intersecciones, lo que se tiene en común para a partir de ahí construir.

Imaginémonos ahora una silla…