31 de enero de 2011

La Imagen Mágica



He puesto dos imágenes arriba. La primera corresponde a una pintura rupestre ubicada en las cuevas de Lascaux, Francia (tomada del sitio http://www.lascaux.culture.fr si pueden visítenlo, muy recomendable) y fue realizada alrededor del año 17,000 AC. La segunda es un retrato fotográfico de mi Madre realizado en la segunda mitad del siglo XX ¿Por qué las he puesto juntas? ¿Qué tienen en común?

Lo mismo que las Cariátides griegas, las pinturas en una tumba egipcia, o un Cristo en cualquier iglesia: Son Re-Presentaciones. Es decir, no son imágenes de, más allá de eso Son.

En el paleolítico las pinturas de animales eran tratadas generalmente como el animal mismo. Lo sabemos porque en muchas de ellas existe la evidencia de haber sido “atacadas” o quizá más exactamente “Cazadas”.

La gente en las iglesias se coloca ante la imagen de Cristo crucificado. Le habla, le reza, le pide, porque para el fiel lo que está ahí no es madera tallada o un lienzo pintado, se trata de Cristo en persona, y como tal puede oírle, atenderle. Por tanto no importa la cantidad, variedad de formas, estilos, tamaños, materiales, técnicas con que se haya elaborado la Re-Presentación, al final para el creyente Cristo es uno sólo y tiene la certeza de que sus palabras son escuchadas.

Esta es una conducta que en lo más mínimo debe tomarse a la ligera, por el contrario, a lo largo de los tiempos ha sido una necesidad vital. Todos en determinado momento hemos substituido una presencia con su imagen. Cuando le mostramos a alguien las fotos del álbum familiar indicamos: “Mira, estos son mis hermanos, esta es mi Madre” nos referimos a esas fotografías como si fueran las personas que aparecen en ellas, y las tratamos, conservamos, cuidamos como tales. Los enamorados conservan devotamente la imagen del ser amado, le platican, le abrazan, la portan. Esa imagen no sólo atenúa el peso de la ausencia, la suple.

Así, todo este tipo de Re-Presentaciones entran dentro de lo que Régis Debray nombra Imágenes Mágicas (Vida y Muerte de la Imagen, Historia de la Mirada en Occidente, Régis Debray, Col. Paidós Comunicación Núm. 58, Ediciones Paidós Ibérica, 1994).

La Magia de la imagen nos permite escapar de la Muerte, nos trae de regreso a quien se ha ido, a quien no está, haciendo posible que nos acompañe, que podamos hablarle. Rompe la soledad y nos da consuelo. La imagen intenta ser imperecedera para así librarnos de la descomposición del cuerpo propio o ajeno. Nos permite control sobre lo incontrolable, vuelve real lo imaginario.

El mismo vocabulario que usamos en fotografía denota muchas de estas acciones. Hablamos de hacer una “Toma”, de “Capturar Instantes”. Tomamos y capturamos porque queremos preservar, conservar, para más tarde traer mágicamente esos momentos y a esa gente de vuelta a nosotros. Faltaría agregar que el papel de la Fotografía en todo esto es tan importante y cuenta con tantas aristas, que merece una exploración mucho más extensa de la que puedo hacer en este momento aquí. En general todo este texto no pretende ser más que una introducción al tema, sembrar una semilla de curiosidad en el lector. A su vez son temas que me apasionan, parte del trabajo de investigación que hago y que pretendo ir exponiendo aquí más frecuentemente en adelante.

29 de enero de 2011

De Tarkovsky y la "Composición"


Entre mis tantos pendientes (grandes y pequeños) de años uno era ver "Nostalgia" de Andrei Tarkovsky. Lo había intentado varias veces antes, pero por alguna u otra causa nunca llegaba al final, y quizá esta vez tengo patente la razón.

Si bien la película dura 120 minutos, necesité 3 sesiones para verla. Me fue imposible hacerlo sin repetir escenas, algunas de ellas varias veces, pues si bien los diálogos no son abundantes (sí profundos), visualmente es hermosamente compleja.

No sólo el tiempo es manejado original e impecablemente. Tarkovsky opera a la perfección la composición. No me pareció ver en algún encuadre elementos dispuestos al azar.

¿Y qué es la Composición? Es uno de esos términos, a mi parecer, que suelen emplearse a la ligera, llegando incluso a parecer una palabra dominguera, de esas que se usan para adornar el habla y hacer creer a la audiencia que se sabe de qué se está hablando. Vemos una foto, una pintura, dibujo, que se yo, y decimos “Está muy bien compuesto”, “Me gusta la composición” ¿A qué nos referimos o queremos referirnos realmente con eso?

Sin dar muchas vueltas, la Composición en términos de comunicación visual es el ordenamiento de elementos dentro de un plano. Cuando este se da de manera armónica se obtiene una imagen sólida, que no sólo atrapa al espectador sino que lo guía en la lectura de la imagen.

Componer adecuadamente es algo que no se aprende en curso alguno, implica práctica, y práctica y ver… observar. Comer por los ojos.

En la Academia de Artes Visuales (lugar en el que trabajo hoy día), dentro del curso básico de fotografía se incluye la lectura del texto “El lenguaje de la Imagen” de Antoine Desilets. Es un texto a mi parecer pobre, insulso, que no aporta gran cosa. Preferiría que los alumnos vieran “Nostalgia” o alguna otra película de Tarkovsky o de Greenaway. Les dejaría muchísimo más.

La secuencia que uso para ilustrar esta entrada fue una de mis favoritas. Es un sueño del protagonista principal. Me encanta el ritmo, lento, sin prisas ¿Para qué? La prisa es uno de los grandes males del mundo de hoy, porque no nos deja observar, apreciar, pensar. Lo sé bien porque he sido su víctima, desgraciadamente en asuntos de primera importancia.

Hace poco vi un programa de TV sobre Maurice Ravel en el que comentaban la siguiente anécdota: Cuentan que estaba sentado, observando por una ventana. Alguien le preguntó ¿Qué hace Maestro? Él respondió: "Espero, simplemente estoy esperando".

Sabias palabras, más para el torpe de mí. Se me olvida que a veces no hace falta ir muy lejos, basta asomarse a la ventana, sentir el viento, el tiempo, observar y simplemente esperar...

25 de enero de 2011

Navegando

Wish You Were Here...
Levanta mis ojos del piso
Recoge el cielo caído
Encuentra mis brazos torcidos
También mis sueños heridos
Amarra las olas con hilos
Mientras reparo mi alma
Hay que seguir el instinto
Y no detenerse por nada.

Vámonos navegando
Hacia el sol que inventamos
Vamos a quemarnos
Vamos a liberarnos.

Aunque la duda te apriete el pescuezo
Y apague el fuego que llevas adentro
Aguanta la lluvia con todos tus dientes
Y deja que el viento nos haga más viejos
Para poder ver los caminos en la piel
Para entendernos en el tiempo.

Vámonos navegando
Hacia el sol que inventamos
Vamos a quemarnos
Vamos a liberarnos.

Vamos a clavarnos
En el cielo que pintamos
Vamos a entregarnos
Al destino que escribimos.


¡San Pascualito! Nos vemos el 5 de feb. en el Lunario ;)

19 de enero de 2011

Un Bosque

Zempoala 28-12-2010-9.jpg

Extraño en demasía saber de ti: tener algún contacto, sentirte cerca, esa paz que me provoca tu presencia. En este vasto océano de silencio encuentro el espacio para pensarte tanto. Hice un bosque con los momentos que pasamos juntos. Al centro puse una gran laguna con peces y tortugas; me siento en la orilla a contemplar como pasas por el cielo. Extraño tu risa y deseo tanto hacerte reír, cada día. Duele, en verdad, no poder hacerlo. Creí que me había deshecho de mis miedos, pero quizá tan sólo fue que migraron hacia ti. Aún si pudiera abrazarte, escucharte, besarte, olerte, morderte, procurarte, mimarte… amarte cada día, nunca sentiría que ha sido suficiente; no me preguntes por qué, sólo sé que así es ahora. Pensarás que nada de esto está bien.

¿Y qué sí lo está?

No tan sólo es que debí quemar las naves, ahora sé muy bien también debí hacer arder el corazón; mas si lo hago ¿qué me queda?

16 de enero de 2011

Compartir


Quiero compartir mi silla... contigo
Quiero ver salir el sol... y despedirlo
Quiero caminar y correr... a tu ladito
Quiero buscar y encontrarme a solas contigo.

Quiero dormir y soñar, caricias contigo
Quiero reír y llorar, con tus ojitos
Quiero compartir mis secretos y mis suspiros
Quiero aprender a entender al mundo contigo.

Pero hay una cosa que te debo decir
¡No es nada fácil, estar tan lejos de ti!

Porque me haces enloquecer
Tú me enchinas la piel
Cada parte de tu ser
Es alimento a mi bien.

Vuelvo a respirar
Y comienzo a temblar
Cada paso que das
Afirmas mi amar.

Busco dormirme en tus ojos y en tus sentidos
Busco derramar mi querer por tus oídos
Busco rendir mi ser y volar contigo
Quisiera compartir toda mi vida contigo.

Pero hay una cosa que te debo decir
¡No es nada fácil, estar tan lejos de ti!

Porque me haces enloquecer
Tú me enchinas la piel
Cada parte de tu ser
Es alimento a mi bien.

Vuelvo a respirar
Y comienzo a temblar
Cada paso que das
Afirmas mi amar.

Vuelvo a respirar
Y comienzo a temblar
Cada paso que das
Afirmas mi amar...


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¿Qué me hiciste?
¿Cuándo lo hiciste?
¿Cómo lo hiciste?
¿Para qué?
Si ni cuenta te diste.

Intento.

Zempoala 28-12-2010-11.jpg
Mujer nube
Mujer espejo
Mujer pared
Mujer aguja, te me clavas
Mujer señuelo
Mujer especia
Mujer agua
Mujer témpano, me congelas
Mujer anhelo
Mujer chocolate
Mujer tormenta
Mujer calor, me deshielas
Mujer colibrí
Mujer noche
Mujer libro
Mujer mar, me disuelves
Mujer árbol
Mujer sol
Mujer sinapsis
Mujer corazón, me lates
Mujer sal
Mujer consuelo
Mujer paz
Mujer concierto, en silencio
Mujer deseo
Mujer lluvia
Mujer luz
Mujer arena, te me escapas
Mujer: lo intento, sólo fracaso.

Feliz...


Antes de que pase el verano
Quiero verte sonreír sólo a ti
La he pasado mal en estos días que no estás
Y hoy, hoy no me siento bien
No.

El amor no se esconde
Y no puedo yo fingir
El amor no se esconde
Y no puedo yo mentir.

Tengo que aceptar que me haces falta
Pero fue tu decisión
Fue tu decisión.

Yo no tengo mucho que decir
No dejo de pensar en ti
Sólo en ti.

El amor no se esconde
Y no puedo yo fingir
El amor no se esconde
Y no puedo yo mentir.

Sabes lo que tú eres para mí
¿Como sé qué soy para ti?
Si te sientes mal y ya no quieres sufrir
pues quédate conmigo aquí.

El amor no se esconde
Y no puedo yo fingir
El amor no se esconde
Y no puedo yo mentir.

Antes que termine el otoño
Quiero que estés muy feliz
Aunque sea sin mí.



¡Que sí! Sí soy cursi, demasiado... ¿Qué se hace en estos casos? ¿Qué se hace con lo que no se puede esconder?

11 de enero de 2011

¡Salgamos de aquí!


Dejemos ya
De aventarnos al extremo
Dejemos ya
De revolcarnos en las huellas
Yo sólo quiero ver tu destello
E incendiarme en tus sueños
Yo quiero oír tu voz
Quiero sentir tu corazón.

Es este mar
Que no deja abrazarnos
Es su tormenta
La que nos tiene separados
Aunque tenga que ahogar mis canciones
Aunque trague de mi obscuridad
Quiero sentirte más
Quiero ver tu sonrisa estallar.

Salgamos de aquí
Volvamos a ser
Los extraños infelices que se acercan.

Siento amor
Cada vez que abres la puerta
Un ardor en el pecho cuando despiertas.

No camines donde estamos lejos
Está vacío y no tiene regreso
Nos podemos perder
Y desaparecer.

Salgamos de aquí
Volvamos a ser
Los extraños infelices que se acercan.

Salgamos de aquí
Empecemos a enseñarnos nuestras venas.



¡Y cuantas mis ganas de que salgamos de aquí! Nada más que agregar, una rola impecable. :)

4 de enero de 2011

Trust...


There's no-one left in the world
That I can hold onto
There is really no-one left at all
There is only you
And if you leave me now
You leave all that we could be
Undone
There is really no-one left
You are the only one
And still the hardest part for you
To put your trust in me
I love you more than I can say
Why won't you just believe?

3 de enero de 2011

¿Volver a empezar? NO.


Muy cierto es que esta vida es de etapas, de ciclos. La Naturaleza misma está plagada de ellos, mas, si bien el paso de un año nos indica que la Tierra ha dado una vuelta completa al Sol, ello no implica que nuestro planeta haya regresado exactamente al mismo punto. Recordemos que el Sistema Solar, todo en conjunto, está en movimiento, desplazándose a lo largo del Cosmos. Somos todos parte de un complejo engranaje, movimiento dentro del movimiento. Cada vuelta de la Tierra sobre su eje, cada vuelta de la Tierra en torno al Sol, nos deja en un lugar distinto, nunca volvemos al sitio en que estábamos. Sin embargo, gracias a lo relativamente corto de nuestras vidas, a nuestra también relativa y diminuta dimensión, y he de agregar también que muy saludablemente, todo este gran viaje nos es totalmente imperceptible, y sólo nos hemos podido dar cuenta de ello a través de siglos de observación.

Así, cada inicio de año se generaliza cierta tendencia (o esperanza) en un “borrón y cuenta nueva”; hablamos mucho de un “empezar otra vez”. Y claro, lo digo en plural porque yo mismo he tendido a ver las cosas así. Incluso hay una entrada más abajo en donde hablo de ello [La Frontera (artifical)]. Hoy para mí las cosas están muy alejadas de ese modo de ver.

Me resulta imposible en este momento siquiera considerar el “Empezar todo de nuevo”. Prefiero, y me conforta más en vez de ello asumir que continúo con todo lo que he venido haciendo.

Reiniciar sería tirar por la borda absolutamente todo: los fracasos y las derrotas, el dolor y el agobio, los éxitos, las victorias, los inmejorables momentos. Y de todas esas situaciones se aprende algo.

No he llegado a muchos sitios a lo que quisiera llegar, no he logrado ni tengo muchas cosas que quisiera tener, pero ya llevo parte del camino hacia todo ello recorrido. Por supuesto, no pienso iniciar de nueva cuenta el viaje, perder lo poco o mucho que ya llevo, que tengo.

Tengo la certeza de estar cada día más cerca de mi muerte (no depende de la edad). No puedo darme el lujo de llegar a ella sin merecérmela, con las manos vacías, con un montón de objetivos sin cumplir, no puedo reiniciar el juego una y otra vez porque quizá en una de esas Ella se me adelante.

Sólo recuerdo otro momento en mi vida en el que tuve con total claridad, como la tengo hoy, cuál era el lugar en que quería estar, y tengo igual de claro que la manera de llegar ahí no es empezando de nuevo, sino continuando tantas cosas que abandoné tratando (con muy poco éxito) de quitarme algunos golpes inherentes a la existencia y que sin duda me han dejado devastado, no derrotado.

Hoy no quiero empezar de nuevo, ya no. No deseo, ni ansío, ni busco borrar, olvidar, cambiar, deshacer absolutamente nada de lo pasado, todo lo contrario. Voy a retomar mi vida, continuarla apoyado en lo mucho y poco que tengo desde donde la dejé, algunos años atrás.